La piel de los perros es prácticamente igual de sensible que en los humanos y en el caso de las razas Golden Retriever no es excepción. De hecho la dermatología es un área en la que los los veterinarios hoy en día suelen estar especializados. Este es el tema a tratar hoy, ya que entre las enfermedades más comunes están las que afectan a la piel.

Los desórdenes cutáneos deben de ser examinados por un veterinario ya que la mayoría de los medicamentos y productos que se venden para tratar los problemas de la piel en los perros están destinados a tratar únicamente los síntomas y no el origen del problema.

Es importante que un buen profesional examine al perro y supervise un tratamiento cuanto antes una vez hemos percibido que nuestra mascota tiene alguna anomalía en la piel, ya que cuanto antes se empiece a tratar, más fácil y rápida será su cura.

problemas de piel en perros

Picaduras producidas por parásitos

Al igual que la piel de las personas experimenta molestias cuando por ejemplo nos pica un mosquito, como picor, hinchazón o enrojecimiento, la piel de un perro sufre reacciones ante las picaduras de pulgas u otros parásitos como las garrapatas o los ácaros y puede acabar infectándose su piel.

Las reacciones alérgicas a las picaduras de parásitos en los perros son algo muy molesto para nuestras mascotas y el tratamiento debe de ser enfocado por el veterinario para que después nosotros lo vayamos aplicando con nuestras mascotas.

El prurito que producen las picaduras de las pulgas lo produce la misma saliva que el parásito inyecta al mismo tiempo que extrae la sangre del en este caso el perro.

Enfermedad autoinmune en la piel

Los problemas dermatológicos en los perros pueden ser de tipo autoinmune, como es como se suele decir, el ser alérgico a uno mismo pero normalmente lo produce una reacción a algún estímulo externo.

De las enfermedades autoinmunes más conocidas tenemos al lupus, la cual también se puede dar en las personas. Afecta a la piel pero también puede afectar a los huesos, la sangre o los riñones.

No se pueden negar los efectos secundarios que producen los medicamentos que en este caso se emplean para tratar el lupus en un perro.

Alergias que se transmiten por el aire

Precisamente los Golden Retriever son muy sensibles a este tipo de alergias y el método para saber si el perro tiene alergia a algo que haya en el aire, como puede ser el polen, es realizarle las pruebas de alérgenos tal como se hace con las personas.

En estos casos, los perros en lugar de moquear y terminar con los ojos rojos, lo que hacen es reaccionar igual que si de la alergia a una picadura de pulga se tratara.

Los perros pueden sufrir las mismas alergias que los humanos aunque los síntomas en muchas de ellas sean diferentes.

Dermatitis acral por lamido

En perros de un tamaño grande es algo muy común que identificamos cuando el perro insista en lamerse y morderse con la boca una misma zona de su cuerpo, la cual suelen ser sus patas.

Este problema no tiene un origen definido y al final el perro acaba arrancándose el mismo el pelo e incluso su piel, lo cual deriva en heridas de un aspecto feo y muchas veces bien grandes.

Lo que ofrece la veterinaria en la inmensa mayoría de los casos es el uso de los corticoides, de los cuales como sabemos no se debe de abusar ya que presentan sus efectos secundarios.

Problemas que se relacionan con la alimentación

Las alergias alimentarias son los más comunes y muchas veces no sirve con cambiar de marca de pienso, ya que si el perro por ejemplo tiene una alergia a un determinado cereal y la nueva marca lo tiene, el problema seguiría estando ahí.

Los perros suelen reaccionar como si de una alergia a picaduras de parásitos se trataran rascándose y mordiéndose.

Las intolerancias también se pueden dar en los animales y de hecho en los perros es muy común que por ejemplo no toleren  la leche de vaca después de que hayan consumido la leche de su madre.

El diagnóstico de las intolerancias de alimentos en perros no es fácil pero suelen presentar síntomas como flatulencias o diarreas.

Un modo de saber si el perro es intolerante o alérgico a algún alimento es examinar 1 a 1 los ingredientes que le damos en su dieta. Si por ejemplo compramos un pienso que principalmente está hecho de pollo, cambia a otro el cual tenga otro ingrediente principal.

Podemos ir examinando diferentes pienso hasta dar con uno que siente bien al perro aunque quizás la prueba de los alérgenos para saber exactamente a qué alimentos tiene alergias nuestra mascota sea el método a seguir más sensato.