El golpe de calor en un perro precisa de primeros auxilios, ya sea si se puede llevar al veterinario de inmediato o no se pueda, hay que actuar. ¿Pero qué hacer en caso de que el perro sufra un golpe de calor? ¿Cómo tratar el golpe de calor en los perros de manera rápida?

Comenzamos el primero artículo de la serie que vamos a ver sobre primeros auxilios para perros para resolver algunas dudas que nos habéis preguntado sobre cómo curar o que tratamiento se debe aplicar. En realidad más que un tratamiento o una cura lo que hay que hacer es tomar una serie de medidas como vamos a ver a continuación.

Está claro que lo primero sería evitar o prevenir el problema pero si nuestro perro ha sufrido un golpe de calor repentino, nosotros vamos a ayudarle de la siguiente manera. De todos modos después de ver que remedios tomar ante esta situación, veremos también cómo se puede prevenir el golpe de calor en nuestro perro siguiendo una serie de recomendaciones.

golpe de calor en los perros

Golpe de calor

Antes de nada debes saber que cuando un perro tiene un golpe de calor no podemos bajarle la temperatura de manera muy rápida o de golpe porque le podría dar una hipotermia y acabar igualmente con su vida.

Debemos hacer que la temperatura de nuestra mascota baje de manera progresiva al mismo tiempo que se rehidrata para recuperar la glucosa perdida y el agua.

En el golpe de calor de un perro actuaremos de diferentes formas aunque similares dependiendo de si podemos llevarle inmediatamente al veterinario o de si no podemos.

En el caso de que podamos llevar al perro rápidamente al veterinario haremos lo siguiente durante el trayecto :

  1. Humedecemos el cuello y la cabeza con paños mojados con agua fría pero no excesivamente fría y sin que lleguemos a tapar completamente su cuello o su cabeza.
  2. Colocarle un cubito de hielo sobre la zona del puente de la nariz, sus axilas y sus ingles.
  3. Le humedeceremos también la boca pero sin obligar al perro a beber agua ni tampoco dejando que la beba en exceso.

En el caso de que no se le pueda llevar inmediatamente a una clínica veterinaria haremos lo siguiente:

  1. Primero lo llevaremos a un sitio fresco.
  2. Aplicarle agua fresca o sumergirlo en un agua a unos 20 grados hasta que respire de manera normal.
  3. Humedeceremos su cabeza y cuello también sin llegar a tapar estas zonas por completo con agua fría o con una botella con pulverizador.
  4. Ponerle un cubito de hielo en sus ingles, axilas y el puente de la nariz del perro.
  5. Humedecer la boca del animal sin obligarlo a beber y sin que beba demasiado.
  6. En el momento que la respiración del perro sea más normal le tendremos con una toalla húmeda alrededor de él.
  7. Llévale lo antes posible al veterinario para que lo examine y pueda ver su evolución. ES muy importante no dejar de llevarle al profesional veterinario.