En el adiestramiento de tu perro Golden Retriever o de cualquier otra raza, hay ciertas órdenes básicas que este debería aprender, como son las de sentarse, echarse o tumbarse o enseñarle a que se quede quieto.

Hoy vamos a ver cómo se enseña a un perro estas acciones que deberían de ser las primeras que aprenda aparte de por supuesto, sus necesidades como hacer pis y caca.

Vamos a ver qué hay que hacer en cada una de las 3 órdenes básicas que deberíamos de ser capaces de enseñar a nuestra mascota.

educar a un golden retriever

Enseñar al perro a sentarse

Lo primero es captar la atención de perro, lo que hacemos es ponerle una correa con la mano izquierda y en la otra mano llevaremos una recompensa.

Coloca la recompensa delante del perro pero sin permitir que la coja. Dígale las órdenes “siéntate” o “sit” y lentamente eleva la mano con el premio por delante de su nariz y por encima de la cabeza del perro haciendo que mire hacia arriba.

Según el perro va elevando su cabeza no lo quedará otra que doblar las rodillas para poder mantenerse en equilibrio y cuando las rodillas estén dobladas ya estará sentado.

Es ahí cuando debes de darle la recompensa y además decirle palabras en un tono característico con el que solo tú te diriges a él. La energía de tu voz complementada con el premio que le das al perro es muy beneficiosa en el aprendizaje.

Lo mejor es usar la comida cuando se quiere que el perro aprenda nuevas conductas y no usarla siempre que nos haga caso, pero los elogios y las felicitaciones en cambio siempre son recomendadas.

Enseñar al perro a echarse o tumbarse

Estando sentado el perro a nuestro lado izquierdo y mirando en la misma dirección que nosotros cogeremos la correa con nuestra mano izquierda y un premio o recompensa en la otra mano.

Con suavidad ponemos nuestra mano izquierda en la parte superior en la zona de los hombros del perro. Se trata de apoyar la mano sin empujar hacia abajo, con el fin de guiarle para que se echa al lado de nuestra pierna izquierda y que no se aleje al agacharse.

enseñar a un golden retriever lo básicoEs el momento de colocar la recompensa o premio cerca de su nariz diciéndole “échate” con un tono de voz muy suave y baja la mano con el premio hacia las pies delanteros del perro.

Una vez la mano con el premio llegue a tocar el suelo comenzamos a moverla hacia adelante enfrente del perro por el suelo y a decirle suavemente si quiere este premio, de modo que le tranquilicemos con nuestra voz.

Cuando los codos de nuestra mascota toquen el suelo, ya estará tumbado y ya podemos darle la recompensa y como no, elogiarle cariñosamente.

Ahora simplemente intentaremos que el perro permanezca en esta posición durante algún tiempo más. Se trata de buscar que el perro esté calmado durante este aprendizaje.

Enseñar al perro a quedarse quieto

Si el perro está echado o sentado es fácil que podamos enseñarle a que se esté quieto. Una vez más haremos uso de la comida y de los necesarios y productivos elogios.

Comenzaremos tendiendo a nuestro perro a nuestro lado izquierdo y sujetaremos la correa con la mano izquierda.

Con el premio en la otra mano, colocamos la comida delante de la nariz del perro y le decimos “quieto” o “stay” y damos un paso hacia delante con nuestro pie derecho de modo que nos coloquemos enfrente de él. Sus dedos de sus patas deben estar tocando los nuestros al mismo tiempo que está lamiendo el premio.

Debemos de hacer que el perro esté con la cabeza hacia arriba para que se mantenga sentado.

Contamos hasta 5 y nos movemos de modo que nos coloquemos al lado del perro dejándole a la izquierda. Al volver a la posición inicial soltaremos al comida y felicitaremos al perro.

Si queremos enseñarle a que se esté quiero una vez que está echado, lo que debemos de hacer es lo siguiente: En cuanto el perro se haya echado, le diremos “quieto” o “stay” y daremos un paso hacia adelante al igual que al practicar el ejercicio de siéntate y quieto. Contamos hasta 5 y nos volvemos a colocar al lado del perro, de modo que quede a nuestro lado izquierdo. Le damos el premio y como siempre le elogiamos.

Cuando llevemos una semana o unos  10 días, podemos ir dejando más distancia entre nosotros y el perro.